Hugo Castro

Y ahora ¿quién podrá salvarnos?

El mejor juego que hizo el Tri en el Mundial Qatar 2022 fue el que hizo con los sentimientos de una afición que, como cada Mundial, tiene la esperanza de que un representativo de nuestro país se muestre como un verdadero competidor y no solo como comparsa (aunque históricamente México siempre ha sido tomado así).

El fallido “proceso” de Gerardo Martino es el resultado de varias decisiones que más allá de considerarlas malas, se apegan a las necesidades comerciales de las personas y empresas que son dueñas del fútbol profesionalizado de nuestro país.

Todos fuimos testigos de que lo realmente interesaba a la Federación y a los promotores que deciden los destinos de la selección: no perder la posibilidad de estar en Qatar. Recuerden que en más de una ocasión este riesgo fue real: desde el grito homofóbico en las tribunas, el infame episodio de la violencia en el Estadio Corregidora, así como las sanciones que la FIFA fue implementando en contra del fútbol nacional.

De ahí que realmente lo que importaba era llegar a tierras árabes “haiga como haiga sido”, lo de menos era llevar a los mejores jugadores, lo menos era llevar una estrategia de “algo” en la cancha, lo de menos era que el público se ilusionara como cada cuatro años.

La danza de los millones de dólares que estaban a punto de perderse fue la prioridad, así que el que usted y los suyos hayan derramado lágrimas de tristeza o increpado con gritos de impotencia frente a su televisión, realmente han sido y serán siempre inútiles. Usted sea consciente que en este negocio sus quejas no llegarán más que a llenar un pozo de desahogo, no habrá ningún cambio real, por más que Televisa se meta el autogol de decir “las televisoras no deben ya de influir en el fútbol”.

Esto ya no es cuestión de mentalidad, ni de actitud por parte de los jugadores, cuerpo técnico y directivos, mientras las arcas se llenen, nada de esto cambiara.

Vender que se tiene una estructura para el desarrollo de jugadores para el extranjero, que nuestro fútbol es de los mejores del mundo, que aún somos (y perdone la risa) el “Gigante” de la zona, es solo abonar a la historia cíclica de cada cuatro años: se trae un entrenador, nace la esperanza, se ganan torneos locales, se tiene dificultades en la calificación (aunque ahora será una de las sedes para el próximo mundial) y cuando hay una crisis, siempre llega un técnico que le hace al bombero, califica y lleva a sus compas como homenaje, dejan al mejor jugador del momento, ilusionan con un buen partido, se pasa con dificultades y cuando se enfrenta a octavos, va con un equipo que lo va a eliminar y así por la eternidad.

Nada nos puede salvar, ni el Chapulín Colorado. Solo queda ver si hay voluntad para hacer un cambio real, no solo en el papel o en un proyecto. Por más que traigan a personas de renombre internacional, nuestro fútbol es un negocio. Usted es parte de este, pero no recibirá más que lo mínimo.

1 comentario
  1. Tania Campos
    Tania Campos Dice:

    Se sabe como bien ha escrito maestro, que cuando las arcas se siguen llenando de billetes verdes, lo de menos es hacer un «buen papel» dentro del futbol internacional. No se diga ya en un mundial, lo típico es escuchar el tan mentado «jugaron como nunca, perdieron como siempre».
    Y si la gente sigue creyendo en Santa Claus y los Santos Reyes, con cuánta más razón creen en la FEMEXFUT. ¡Triste el caso!

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