Por Hugo Castro

Isaac Del Toro, joven ciclista de Ensenada, Baja California, nos ha llevado a todo un país, que ha olvidado su tradición de ciclismo, a tocar el cielo de París. El “Torito” se ha robado los corazones del mundo, colocando a México en alturas que solo en los sueños muy poco probables, se hubiera pensado que uno de los nuestros podría subir a lo más alto de la Tour de France. 

Conquistó el campeonato de Jóvenes de la legendaria competencia europea, que ha visto a los mejores ciclistas de todos los tiempos competir en esta. Este título también lo consiguió el “duende” Raúl Alcalá, quien en otras circunstancias fue seguido palmo a palmo por la prensa deportiva, al punto que todos esperábamos el reporte de cómo le había ido en cada etapa.

Alcalá pudo obtener logros importantes, pero siempre le faltó un equipo que pudiera llevarlo a estar entre los mejores. Le tocó los momentos impresionantes de Miguel Induraín y la primera etapa deslumbrante y posteriormente obscura de los títulos de Lance Armstrong.

Nos dio la sensación que el “duende” tenía el talento, pero el equipo o lo relegaba o simplemente le daba ciertas libertades, pero no el apoyo suficiente para ser uno de los protagonistas. Por eso la ausencia de un ciclista mexicano en este Tour fue totalmente desolador, debido a que se vivió una laguna enorme, a pesar de los logros de campeonato mundial con Nancy Contreras y olímpico con Belem Guerrero, la disciplina momentos trágicos tanto en estructura como en varias carreras o hasta entrenamientos, en gran medida por la falta de cultura vial y respeto al ciclista.

De ahí que de pronto todos los ciclistas se fueron a la montaña, a realizar carreras en espacios agrestes, pero con la certeza de que no había automovilistas que pudieran afectarlos. Sin embargo, el amor al ciclismo por varias personas nunca desapareció.

Y este esfuerzo es el que pudo hacer que surgiera un ciclista como Isaac Del Toro, quien sin apoyo ni desarrollo tecnológico y científico que tienen otros competidores de élite, fue labrando su carrera, con triunfos, pero también con derrotas, con alegrías y con incertidumbres. Y es que el Tour es una prueba a la resistencia humana, en 21 días cerca de 3,500 kilómetros, en carretera, subidas de montaña, donde el oxígeno es complicado de respirar, en descenso a grandes velocidades, con un público que apoya y en ocasiones hace que algunos ciclistas fallen en su intento por lo mantenerse en la ruta.

Es tonto aquel que piense que a Isaac Del Toro se encontró el boleto dorado al estar con el equipo UAE, junto a la leyenda viviente que es el esloveno Tadej Pogačar, quien ganó esta competencia por quinta vez.

El joven mexicano sabía que su labor era ser gregario, es decir trabajar en pos de que Pogačar se coronara, antes que el logro personal, está la labor de equipo. Sin embargo, el esloveno encontró en Del Toro a su fiel escudero, quien marcó tiempos y esfuerzos increíbles que le permitieron realizar un gran Tour.

Pero Pogačar, a pesar de su grandeza, la experiencia le permitió compartir la alegría de la victoria con el “Torito” porque sabía que este esfuerzo es de todos y por ello el mexicano se comprometió al máximo hasta hacer lo que todos los mexicanos soñamos, ver a uno de los nuestros en el podio final frente a la Torre Eiffel.

Esta hazaña solo pertenece a Isaac Del Toro y a su familia, porque si bien hubo algunos apoyos en nuestro país, el joven de Ensenada no tuvo un respaldo real en los momentos de más incertidumbre, en los cuales estuvo a punto de renunciar y que ahora, en un momento muy diferente, todos salen a decir que siempre creyeron en él. 

En este momento aparecen muros con su imagen gracias a que artistas urbanos han encontrado en él la inspiración para plasmar a un ejemplo de lucha y de agallas. Ciclistas de todo México quieren reconocer lo hecho por Isaac con rodadas, para decirle gracias, porque por ti este deporte nunca se irá. Solo queda agradecerte Isaac porque tú eres un ejemplo de amor, por lo que te apasiona y porque en ti no existen las excusas sino la entrega, que por ti muchos decidan tomar la bicicleta y andar en las calles, que por ti los automovilistas de este país decidan respetar a quienes toman la ruta y que las autoridades se pongan a trabajar no para que salga otro Del Toro, sino para que salgan más corredores apasionados que nos lleven a lugares inimaginados,  Isaac tu hiciste que el “Y si sí” de este año se hiciera realidad. Gracias por siempre.

Fotos tomadas del Facebook de Issac del Toro.

LA COLUMNA ES RESPONSABILIDAD DE QUIÉN LAS ESCRIBE

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