• Más de 5 mil personas se dieron cita el viernes 3 de abril en Viesca para presenciar la Procesión del Silencio, consolidando al municipio como referente de turismo religioso en la región.
  • El evento generó una derrama económica estimada de hasta 8 millones de pesos y concluyó con la participación de la Camerata de Coahuila, en un cierre solemne y cultural.

    Bárbara González / Viesca, Coahuila.


El pasado viernes 3 de abril, como si el tiempo se detuviera entre sus calles de tierra y las distinguidas fachadas coloridas, el Pueblo Mágico de Viesca se presentó como una de las expresiones más solemnes de la Semana Santa: la Procesión del Silencio.

El recorrido, organizado por la Oficina de Convenciones y Visitantes de Torreón (OCV), trasladó a visitantes desde la ciudad de Torreón al Pueblo Mágico. Ahí, Viesca no solo se caracteriza como destino turístico, sino como un pueblo, donde la historia se respira en cada rincón.

La jornada comenzó en la Parroquia Santiago Apóstol, punto de encuentro donde desde las 6 de la tarde comenzaron a reunirse miles de personas. Vestidos de negro, portando manzanilla y velas, los asistentes aguardaban en silencio, mientras el aire se impregnaba de un aroma que evocaba al incienso y al palo santo, anunciando el inicio de un acto cargado de simbolismo.

La procesión avanzó lentamente por las calles del municipio, como un río oscuro de fe que recorría cada esquina. En completo silencio, los contingentes representaban distintos momentos del duelo por la muerte de Cristo, pausas para oraciones, reflexiones y momentos dedicados a los enfermos, en un acto donde el ruido se sustituye por la introspección.

Alrededor de la plaza, la vida cotidiana también encontraba su lugar. Vendedores locales ofrecían desde antojitos tradicionales, hasta bebidas en espacios como tiendas de abarrotes y cantinas, entre ellas López y Paraíso Terrestre. La calidez de la gente, sumada a un ambiente de seguridad, permitió que la experiencia fuera tanto espiritual como cultural.

En entrevista, el alcalde Jorge Vélez Sandoval, destacó que este año se percibió una mayor afluencia en comparación con el anterior, cuando se registraron entre 5 y 6 mil asistentes. “Desde muy temprano empezó a llegar la gente”, señaló, lo que favoreció una mayor derrama económica.

De acuerdo con sus estimaciones, la actividad generada podría alcanzar hasta los 8 millones de pesos, superando el pronóstico inicial. Además, informó que la ocupación hotelera se mantiene al máximo durante el fin de semana, reflejo del interés creciente por este tipo de turismo religioso.

El edil también adelantó próximos eventos, como las fiestas patronales de Santiago Apóstol en julio, así como proyectos en desarrollo, entre ellos un mirador dedicado a San Judas, que presenta un avance del 40%. Asimismo, resaltó la diversidad de atractivos turísticos de la región, desde la Hacienda de Hornos hasta las Dunas de Bilbao, apostando por la consolidación de un corredor turístico regional.

El evento concluyó alrededor de las 10 de la noche, con la participación de la Camerata de Coahuila, que aportó un cierre solemne y artístico a la jornada.

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