- Mimos Sin Fronteras celebró los 40 años de Mimo Sammy ante aproximadamente 150 asistentes en el Teatro Alfonso Garibay.
- El colectivo suma hasta 36 años de trayectoria y ha representado a México en festivales nacionales e internacionales.
Bárbara González/ Torreón, Coahuila.
El pasado 21 de febrero en el Teatro Alfonso Garibay, ubicado en Av. Bravo 245 Pte, entre Galeana y Jiménez, el resueno de las risas imparables en conjunto con un público completamente aferrado a la nostalgia, asistieron a la celebración por los 40 años de trayectoria de José Luis Navarro del Río, mejor conocido como Mimo Sammy, en la cual contaban con dos funciones 17:30 hrs y 19:00 hrs , concluyendo con aproximadamente 150 asistentes en el lugar.
El espectáculo, presentado por Mimos Sin Fronteras, ofreció una secuencia de obras que mantuvieron al público en constantes risas: El Reloj Cucú, El Fakir, Los Médicos y El Vampiro desataron carcajadas colectivas, mientras que el cierre con Mimo Rock encendió la energía del recinto.
Hubo momentos en los que la risa era incontenible. Niños y adultos compartían el asombro ante cada ilusión corporal e incluso vestuario, cada objeto invisible perfectamente delineado en el aire, así como cada gesto exagerado que conectaba de inmediato con la emoción del público. Pero la velada no fue únicamente una función exitosa. Fue la celebración de una historia que comenzó hace más de tres décadas en talleres universitarios y que hoy es referente cultural de La Laguna.
Al finalizar la primera función, la Unidad Sonrisas Intensivas de La Laguna (USI) entregó un reconocimiento especial a Mimo Sammy por sus cuatro décadas dedicadas a la pantomima; asimismo, el Ayuntamiento de Torreón, a través del Instituto Municipal de Cultura y Educación (IMCE), otorgó un reconocimiento a todos los integrantes de Mimos Sin Fronteras, destacando su trayectoria colectiva y su valiosa aportación al desarrollo cultural de la ciudad.
Más tarde, el Ayuntamiento de Torreón, a través del Instituto Municipal de Cultura y Educación (IMCE), reconoció a todos los integrantes del colectivo, reafirmando su aportación a la vida cultural del municipio.
La ovación final fue prolongada, pues el reconocimiento a la permanencia de un lenguaje artístico que ha sobrevivido a cambios administrativos, generaciones y escenarios en La Laguna.
El Origen
La historia del colectivo se remonta a los años noventa, dentro de la difusión cultural de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), bajo la guía del maestro Gerardo Lira Castorena.
Ahí coincidieron Raúl Pérez Mireles (Mimo Kakool), Edgar Obed González (Mimo Esgar) y José Luis Navarro del Río (Mimo Sammy).
Mimo Kakool: 35 años de trayectoria
Raúl Pérez Mireles recuerda que conoció a Sammy en aquel taller universitario.
“Estuvimos desde los años noventa en el taller de pantomima. Luego nos independizamos y formamos el Grupo Movimiento. De ahí a la fecha son muchas historias, presentaciones, giras y anécdotas que todavía nos divierten”, comparte.
Se presentaron en escenarios como el Teatro Isauro Martínez y el Teatro Nazas, además de recorrer distintos estados del país.
En 2019, Kakul representó a México y América Latina en un Festival Internacional de Pantomima en Calcuta, India. La sorpresa fue mayor cuando descubrió que Torreón ya era identificado como referente mexicano en esta disciplina.
“Para ellos, México en pantomima es Torreón, Coahuila”, relata.
Tras su regreso, y luego de participar en el Festival Lerdantino en Lerdo, Durango, decidieron formalizar el nombre que hoy los identifica: Mimos Sin Fronteras. No solo por viajar, sino porque “dicen” que el arte corporal no tiene límites geográficos ni lingüísticos.
Hoy suman casi siete años trabajando bajo esa identidad común.
Mimo Esgar: 36 años formando generaciones
Edgar Obed González inició en la pantomima a finales de 1990. Fue fundador de un grupo en el Instituto Tecnológico de La Laguna, donde formó a nuevas generaciones, entre ellas con Carlos Ruiz, hoy conocido como Mimo Charly.
Ha participado como instructor y director en múltiples festivales, incluyendo el Festival Internacional Cervantino, uno de los encuentros culturales más importantes del país.
Su formación técnica se fortaleció en un curso impartido por el Instituto Nacional de Bellas Artes en la Ciudad de México, donde convivió con maestros de distintas partes de la República.
Para él, es importante desmontar el estereotipo:
“No es la cara blanca lo que nos hace mimos. Nos hace mimos la expresión, la comunicación con el público sin necesidad de la palabra”, mencionó.
Recuerda que la imagen blanco y negro proviene de los inicios del cine y de figuras como Marcel Marceau, cuyo personaje Bip vestía en tonos grises. Pero la pantomima afirma es mucho más amplia: dramática, poética y sobre todo contemporánea.
“Somos actores corporales, trabajamos con lo visceral, con la emoción humana”, mencionó Mimo Kakool.
Mimo Charly: Un Actor en Movimiento
Carlos Enrique Ruiz González, Mimo Charly, tiene 25 años dedicados al teatro como director, actor y productor. Es miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de México y ha impartido clases en instituciones como el Tecnológico de Monterrey y el Instituto Tecnológico de La Laguna.
Pero su historia comenzó como espectador. A los 18 años, su padre lo llevó al Teatro Isauro Martínez a ver a un mimo francés.
“¿Cómo es posible que sin decir una sola palabra me haya hecho entender todo?”, recuerda.
Tiempo después, ingresó al grupo Paliacate en el Tec Laguna, bajo la guía de Edgar González. Décadas más tarde fundó su academia y creó el “Proyecto M”, un espectáculo pensado para dignificar la pantomima y llevarla a foros teatrales.
Ahí invitó a Sammy y a Edgar. De ese reencuentro surgiría, años más tarde, la consolidación de Mimos Sin Fronteras.
Un movimiento lagunero
Si alguna vez, de niños, los laguneros fueron a la Alameda Zaragoza por el 2006-2010 y vieron mimos interactuando con el público, probablemente eran Sammy y Esgar.
Durante años fueron referencia del teatro popular callejero en Torreón. No había otro punto donde encontrar pantomima de manera constante.
Esa constancia es la que hoy celebran.
Para ellos, la pantomima es el arte primigenio, la expresión corporal que antecede a la palabra escrita. Desde la antigua Grecia hasta la actualidad, ha evolucionado sin perder su esencia.
Consideran que necesita mayor difusión y profesionalización. Más allá del estereotipo callejero, existe una pantomima dramática y de foro que merece espacios formales.
La permanencia del gesto expresivo
La celebración de los 40 años de Mimo Sammy cabe mencionar no buscó ser solo un homenaje individual.
Fue la reafirmación de una amistad forjada en talleres universitarios. Fue el reconocimiento a maestros que formaron generaciones. Fue la confirmación de que Torreón es referente nacional e internacional en pantomima y la cultura.
Después de cuatro décadas, Mimo Sammy y Mimos Sin Fronteras no solo celebran una trayectoria.
Celebran la permanencia de un lenguaje que sigue provocando risa, reflexión y encuentro.
Porque si alguna vez alguien fue a al parque Alameda Zaragoza y vio a un montón de mimos desafiar la gravedad o pasear un perro invisible, probablemente se estaba presenciando el inicio de un movimiento que hoy sigue más vivo que nunca.



Muy emotivo y emocionante reportaje, muchas gracias.