• El Lic. Jorge Aranda Tello destacó que el éxito en la optometría va más allá de vender lentes: consiste en ofrecer soluciones integrales y crear experiencias de confianza y valor para cada paciente.
  • Durante la conferencia “La Tríada del Éxito: Clínica, Servicio y Estilo”, resaltó la importancia de la comunicación clara, la atención personalizada y la fidelización como claves para construir relaciones duraderas con los pacientes.

Haide Ambriz Padilla / Ciudad de México.

La optometría no debe limitarse a vender lentes, sino a ofrecer soluciones y construir una experiencia capaz de generar confianza, tranquilidad y fidelización. Bajo esta premisa, el Lic. Jorge Aranda Tello compartió con profesionales y estudiantes del sector su visión sobre “La Tríada del Éxito: Clínica, Servicio y Estilo”, durante una de las conferencias magistrales del SUMMIT 2026.

Para Aranda Tello, el valor de una consulta comienza desde la capacidad del profesional para comprender que el paciente llega en busca de una solución a un problema visual, pero también, en muchas ocasiones, con incertidumbre y temor. Por ello, explicó, el especialista debe ser capaz de comunicar de manera clara cuál es su condición, por qué la presenta, qué puede esperar y cuáles son las alternativas para atenderla.

“No solamente hay que vender lentes; hay que entregar toda una solución”, fue una de las ideas centrales de su intervención.

DE LA CONSULTA A LA EXPERIENCIA

El conferencista destacó que la confianza del paciente se construye a partir de la experiencia que vive durante la consulta. Cuando una persona comprende su condición visual y recibe una explicación clara, puede tomar decisiones con mayor tranquilidad y entender su tratamiento no como un gasto, sino como una inversión en su salud visual.

Esta relación, señaló, también abre la posibilidad de ofrecer soluciones complementarias de acuerdo con las necesidades de cada paciente, como un segundo par de lentes, lentes de contacto o lentes de sol. Sin embargo, el objetivo no debe ser vender por vender, sino identificar qué requiere cada persona y generar una propuesta de valor.

La experiencia, además, puede convertir al paciente en un promotor de la marca y del profesional que lo atendió. Para Aranda Tello, las relaciones construidas únicamente a partir del precio suelen ser temporales, mientras que aquellas basadas en confianza, atención y valor tienen mayores posibilidades de trascender.

HABLAR CLARO PARA GENERAR CONFIANZA

Otro de los aspectos abordados durante la conferencia fue la importancia de la comunicación asertiva. El especialista subrayó que los profesionales de la salud visual deben evitar que el lenguaje técnico se convierta en una barrera para el paciente.

La recomendación es explicar los conceptos especializados con palabras sencillas y cercanas, sin perder precisión. Si el paciente escucha un diagnóstico complejo, necesita también comprender qué significa y cuáles son sus implicaciones.

Para Aranda Tello, la educación visual es una herramienta fundamental dentro de la consulta. Un paciente informado puede sentirse más tranquilo, comprender mejor su tratamiento y desarrollar una relación de confianza con quien lo atiende.

Esa confianza, aseguró, es uno de los activos más importantes para cualquier profesional. Con más de tres décadas de ejercicio, compartió que la fidelización no puede medirse únicamente en términos económicos, pues existen pacientes que regresan durante 15 o 20 años porque han encontrado en su especialista la seguridad de sentirse escuchados, comprendidos y bien atendidos.

CREAR UN “OCÉANO AZUL” EN LA OPTOMETRÍA

Al dirigirse a los optometristas y futuros profesionales, Jorge Aranda Tello hizo un llamado a dejar de competir únicamente dentro de un mercado saturado y a buscar oportunidades para diferenciarse.

Su propuesta consiste en construir un “océano azul”, es decir, generar una oferta distinta a partir de los tres elementos que conforman su visión: clínica, servicio y estilo.

Esto implica mantener altos estándares clínicos, mejorar de manera constante la experiencia del paciente y establecer procesos que permitan ofrecer un servicio consistente, incluso cuando la atención es brindada por diferentes integrantes de un equipo de trabajo.

“Hay que crear a partir de las oportunidades”, fue otra de las reflexiones compartidas con los asistentes. El mensaje para los jóvenes y profesionales del sector fue claro: dejar de esperar a que las condiciones externas cambien y comenzar a capitalizar las posibilidades que existen dentro de una profesión que calificó como noble y llena de oportunidades.

Desde esta perspectiva, La Tríada del Éxito plantea una nueva forma de entender la práctica optométrica: no se trata únicamente de corregir un problema visual o entregar un producto, sino de integrar conocimiento clínico, comunicación, procesos, servicio y estilo para construir relaciones de largo plazo.

Porque, al final, la verdadera diferencia no está solamente en los lentes que se venden, sino en la confianza, la tranquilidad y la experiencia que se deja en cada paciente.

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