- En la Universidad de Medellín, en Colombia, donde fortalece su formación con un enfoque interdisciplinario, ambiental y social.
- Le permite convivir con estudiantes internacionales, acercarse a otras culturas y ampliar su visión sobre la arquitectura y el diseño.
Haide Ambriz Padilla / Torreó, Coahuila.
Hanna Sofía Sánchez Reynoso, estudiante de Arquitectura de la Universidad Autónoma de La Laguna realiza un intercambio académico en la Universidad de Medellín, en Colombia, donde fortalece su formación con un enfoque interdisciplinario, ambiental y social.
A su llegada, la estudiante participó en una semana de inducción junto con alumnos de nuevo ingreso y posteriormente en un encuentro dirigido exclusivamente a estudiantes de intercambio provenientes de distintos países, entre ellos Alemania y México. Durante estas actividades conoció las instalaciones, servicios y dinámica académica de una institución que, según relata, cuenta con un campus de grandes dimensiones.
“El campus es gigante”, compartió Hanna Sofía, quien explicó que la Universidad de Medellín cuenta con alrededor de 20 bloques y una zona natural protegida. Para dimensionar sus instalaciones, señaló que el campus puede representar aproximadamente dos o tres veces el tamaño del campus de la UAL.
Uno de los aspectos que más llamó su atención fue precisamente la integración del entorno natural con la vida universitaria. La institución cuenta con protocolos para atender situaciones relacionadas con fauna silvestre, así como servicios de atención médica para estudiantes.
UNA EXPERIENCIA ACADÉMICA INTERDISCIPLINARIA
Como parte de su intercambio, Hanna Sofía se integró a la Facultad de Diseño, donde tiene la oportunidad de acercarse a áreas relacionadas con el diseño de espacios, diseño de modas y diseño de producto.
Esta experiencia le ha permitido conocer una dinámica académica diferente a la que había experimentado en México, particularmente por el trabajo conjunto entre distintas disciplinas. Un ejemplo de ello son las actividades y pasarelas que se desarrollan en la universidad, en las que participan estudiantes de diferentes áreas.
Mientras los alumnos de diseño de modas trabajan en las prendas, los estudiantes vinculados con el diseño de espacios pueden participar en la creación de escenografías, ambientación y conceptualización de los espacios.
Para la estudiante de Arquitectura, esta interacción representa una oportunidad para ampliar su perspectiva profesional y comprender que el diseño puede abordarse desde diferentes disciplinas.
“Aquí estoy haciendo como casi tipo una especialidad”, explicó, al referirse a los conocimientos que está adquiriendo durante su estancia.
Otro de los elementos que más ha impactado su formación es el énfasis que la institución colombiana coloca en la investigación, el medio ambiente y las problemáticas sociales. A diferencia de algunos ejercicios académicos que había desarrollado anteriormente, en Medellín los proyectos requieren un proceso de investigación más profundo antes de llegar a una propuesta de diseño.
Esto implica analizar problemáticas sociales, acudir a las comunidades, realizar entrevistas y encuestas, investigar el contexto y, posteriormente, desarrollar una propuesta arquitectónica o de diseño.
“Sí me sacó mucho de mi zona”, reconoció Hanna Sofía, quien, sin embargo, aseguró que esta metodología le resulta atractiva y enriquecedora.
La estudiante también destacó el acercamiento que algunas materias tienen con comunidades indígenas y sus conocimientos ancestrales, particularmente en áreas como los textiles y el diseño, una experiencia que considera valiosa para comprender otras formas de construir identidad a través de los espacios y los objetos.
NUEVAS EXPERIENCIAS FUERA DEL AULA
Además de las materias académicas, la estancia internacional le ha permitido incorporarse a actividades extracurriculares. Hanna Sofía eligió participar en voleibol y clases de baile tropical y bachata, experiencias que, además de complementar sus jornadas universitarias, le permiten acercarse a la cultura colombiana.
“El chiste es venir aquí a aprender algo”, comentó entre risas al hablar de su decisión de tomar clases de baile.
La estudiante también espera aprovechar su estancia para conocer algunos de los atractivos turísticos de Colombia. Actualmente contempla realizar, junto con un grupo de compañeros, un recorrido a Guatapé, una de las zonas turísticas más reconocidas de Antioquia.
En el ámbito gastronómico, reconoció que ha disfrutado platillos como el sancocho, aunque también ha tenido que acostumbrarse a una alimentación diferente a la mexicana, en la que ingredientes como el arroz, frijoles, huevo y plátano aparecen con frecuencia.
Y aunque disfruta la gastronomía colombiana, confesó que ya comienza a extrañar dos elementos fundamentales de la cocina mexicana: las tortillas y el chile.
UNA EXPERIENCIA QUE TRASCIENDE EL SALÓN DE CLASES
Para Hanna Sofía, el intercambio representa mucho más que cursar materias en otro país. La experiencia le está permitiendo conocer nuevas metodologías de trabajo, convivir con estudiantes internacionales, acercarse a otras culturas y ampliar su visión sobre la arquitectura y el diseño.
Durante su estancia también ha recibido recomendaciones de seguridad tanto por parte de su familia como de la propia universidad, por lo que procura trasladarse y realizar actividades acompañada de otros estudiantes.
Con varios meses por delante en Colombia, la estudiante de Arquitectura espera aprovechar cada experiencia para regresar a la UAL con nuevos conocimientos e inspiración que puedan contribuir a sus futuros proyectos académicos y profesionales.
Su intercambio internacional se convierte así en una oportunidad para aprender, observar y diseñar desde una perspectiva global, llevando la formación universitaria más allá de las aulas y fortaleciendo las experiencias que enriquecen el perfil profesional de los estudiantes de la Universidad Autónoma de La Laguna.

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