Por: Osvaldo R. Salazar S.

En las últimas décadas, el software se ha convertido en una infraestructura fundamental de la vida contemporánea. Las actividades educativas, científicas, empresariales, gubernamentales y personales dependen de programas informáticos que, en muchos casos, utilizamos diariamente sin detenernos a pensar en las condiciones bajo las cuales fueron creados, distribuidos y puestos a nuestra disposición. Escribir un documento, consultar información, realizar una investigación, administrar una empresa, comunicarse a distancia o procesar datos son actividades que requieren de herramientas de software.
Sin embargo, la posibilidad de utilizar un programa no necesariamente implica que tengamos libertad sobre él. Esta diferencia constituye uno de los puntos centrales para comprender el concepto de Software Libre, Free Software por su nombre en inglés. La palabra free en inglés ha producido durante mucho tiempo una confusión semántica, cuando se traduce automáticamente como “gratis”.
Aunque un programa puede ser distribuido sin costo monetario, la gratuidad no constituye el elemento esencial del Software Libre. Lo fundamental es la libertad que poseen los usuarios para utilizar el programa, estudiarlo, modificarlo, copiarlo y distribuirlo. En consecuencia, hablar de Software Libre implica discutir no solamente cuestiones económicas, sino también asuntos relacionados con el conocimiento, la autonomía, la educación, la colaboración y el control que las personas y las comunidades tienen sobre las tecnologías que utilizan.

Pie de imagen: Tux, mascota del proyecto libre de kernel Linux
Un punto de partida que plantea precisamente esta distinción y propone llevar la discusión hacia un ámbito concreto es la educación superior y el desarrollo de proyectos relacionados con Software Libre en la Comarca Lagunera. Con ello se puede plantear una cuestión más amplia: si el software constituye una infraestructura esencial para la producción y transmisión del conocimiento, ¿hasta qué punto la educación superior debería formar a sus estudiantes no solamente como usuarios de software, sino también como sujetos capaces de comprender, modificar y participar en la construcción de las tecnologías que utilizan?
La idea que me gustaría se grabara es que el Software Libre puede ser entendido como un modelo tecnológico y educativo que amplía la autonomía de los usuarios y favorece una cultura de conocimiento compartido; por ello, su incorporación sistemática en la educación superior puede contribuir simultáneamente a la formación técnica, la investigación, el emprendimiento y el desarrollo de capacidades tecnológicas regionales.
Esto no significa que el Software Libre deba ser considerado una solución universal ni que el software propietario carezca de utilidad. Significa, más bien, que la educación superior debería proporcionar a sus estudiantes los conocimientos necesarios para comprender las diferencias entre ambos modelos y participar activamente en el ecosistema tecnológico.

Crédito a: Steve A Johnson
Uno de los principales obstáculos para comprender el Software Libre se encuentra en una cuestión aparentemente sencilla: el significado de la palabra free. En el lenguaje cotidiano, particularmente cuando se utiliza como parte de expresiones comerciales o digitales, free suele interpretarse como “gratuito”. Sin embargo, dentro del movimiento del Software Libre, el término se encuentra relacionado fundamentalmente con la libertad.
Esta diferencia no es simplemente lingüística. Cambia por completo la naturaleza de la discusión.

Crédito de: Growtika
Cuando alguien pregunta si un programa es “gratis”, está preguntando fundamentalmente por su precio. La pregunta puede responderse indicando que no existe un pago monetario para descargarlo o utilizarlo. Pero cuando se pregunta si un programa es libre, la cuestión es diferente: interesa conocer qué puede hacer el usuario con ese programa y cuáles son las condiciones jurídicas y técnicas que determinan esas posibilidades.
Así, dos programas pueden tener un precio de cero y, sin embargo, ofrecer niveles de libertad muy diferentes. Del mismo modo, un programa de Software Libre puede comercializarse y generar ingresos. La ausencia de precio y la existencia de libertad son, por tanto, dimensiones distintas.

Crédito a Sasun Bughdaryan
Texto de imagen : El ahorro del software se usará para contribuir a crear más software libre
Esta distinción resulta particularmente importante en la educación. Si un estudiante aprende que Software Libre significa únicamente “software que no cuesta dinero”, puede interpretar su utilización como una estrategia para ahorrar recursos económicos. Aunque el ahorro puede ser una consecuencia relevante, esa interpretación resulta insuficiente. El estudiante no estaría aprendiendo la dimensión relacionada con el conocimiento y la autonomía tecnológica.
La diferencia puede expresarse de manera sencilla: el software gratuito responde principalmente a una pregunta económica; el Software Libre responde principalmente a una pregunta sobre las libertades del usuario.
Esta distinción también permite cuestionar una idea bastante extendida: que aquello que no tiene precio carece de valor. El Software Libre demuestra que un programa puede tener un enorme valor económico, educativo, científico y social, aunque pueda obtenerse sin pagar por una copia. Su valor puede encontrarse en el conocimiento incorporado en el código, en la comunidad que lo desarrolla, en las posibilidades de adaptación y en los servicios que pueden construirse alrededor de él.
VOLANDO LIBREMENTE
En un mundo donde la tecnología forma parte de prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida, comprenderla también significa preguntarnos quién la construye, cómo la utilizamos y qué posibilidades tenemos para transformarla. “Volando libremente” es la nueva columna de Osvaldo Salazar en Voces del Desierto, un espacio para acercarnos al Software Libre, la tecnología, los datos abiertos, la cultura digital y las posibilidades que surgen cuando el conocimiento se comparte.
Con una trayectoria vinculada al Grupo de Usuarios de GNU/Linux de La Laguna (GULAG), la programación, el mapeo colaborativo y la divulgación tecnológica, Osvaldo Salazar ha hecho de compartir conocimiento una forma de participación en su comunidad. Ahora, desde Voces del Desierto, nos invita a mirar la tecnología con curiosidad, pensamiento crítico y, sobre todo, con la libertad de explorar nuevas ideas. Bienvenidos a “Volando libremente”.
Escríbeme al correo: orodolfo.salazars@gmail.com
ESTA COLUMNA ES RESPONSABILIDAD DE QUIEN LA ESCRIBE.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!